lunes, 5 de abril de 2010

Economía secuestrada

La delincuencia organizada surgió en los albores mismos del capitalismo. El comercio forzoso en las cruzadas en el Siglo XI, la piratería y el contrabando en los siglos coloniales de América, el monopolio bancario del renacimiento en Europa, la aparición de las modernas mafias son formas, en mayor o menor medida, de delincuencia organizada.La delincuencia organizada surgió en los albores mismos del capitalismo. El comercio forzoso en las cruzadas en el Siglo XI, la piratería y el contrabando en los siglos coloniales de América, el monopolio bancario del renacimiento en Europa, la aparición de las modernas mafias son formas, en mayor o menor medida, de delincuencia organizada.
Se puede considerar la delincuencia organizada como una agrupación permanente de sujetos, para cometer acciones contrarias a la ley. Así la mafia es cualquier organización que emplea métodos ilícitos para el logro de sus objetivos y no deja participar a otros en una actividad que monopoliza.
En el régimen económico actual, la delincuencia organizada son las organizaciones o sociedades que imitan a las del capitalismo para acceder a él o, si es posible, formar parte de él. Amén de que, más allá de la criminalidad patológica, las corporaciones delincuenciales son parte de la descomposición social del capitalismo.
La Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, tipifica y persigue como delincuencia organizada al “grupo estructurado de tres o más personas que exista durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves… con miras a obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico u otro beneficio de orden material.” (Los subrayados son nuestros).
En México el Artículo 2º de la Ley Federal contra la Delincuencia organizada establece: “Cuando tres o más personas se organicen de hecho para realizar, en forma permanente o reiterada, conductas que por sí o unidas a otras, tienen como fin o resultado cometer alguno o algunos de los delitos siguientes, serán sancionadas por ese solo hecho, como miembros de la delincuencia organizada.”
Producto nato del capitalismo es la mafia monopólica y la mafia de las finanzas, son la delincuencia organizada del mercado y del gran capital nacional e internacional.
La historia de México registra un sin número de formas de fechorías organizadas y actos de latrocinio, que atentan contra el patrimonio nacional y la riqueza y el trabajo de los mexicanos.
Cuando se instauró la privatización y el país se puso en venta, se dio la colusión de grupos empresariales y funcionarios estatales, para apropiarse de las empresas del Estado mexicano. La mafia empresarial mexicana dio un gigantesco paso estratégico, porque pasó de alimentarse de la economía a adueñarse de ella. La mejor parte de la economía y algunos enclaves históricos del capitalismo, fueron vendidos o regalados a una singular red mafiosa que controla la vida económica del país.
Hoy en día existe un monopolio del poder compartido entre políticos bribones y empresarios hampones. Muchos monopolios abusan de su posición, esclavizando la mano de obra mexicana y espoleando sus ingresos por medio de maniobras de franco robo legalizado, como es el caso del cobro de tiempo no consumido en el servicio de la telefonía celular; o el de las altísimas indebidas comisiones y anatocistas intereses bancarios; o el del transainvento del prepago por servicios que no se han dado. Los monopolios, nacionales y extranjeros, someten la vida de los mexicanos a sus retorcidos designios, sean estos legales o ilícitos.
El narco es una organización tan imponente que está en todas partes y… en ninguna. En verdad la mafia mexicana es un monstruo híbrido difícil de describir. Los territorios del país están sometidos y vigilados. Además de que el combate contra al narco se ha convertido preocupantemente en una verdadera guerra, es decir, acciones bélicas en un conflictivo escenario nacional donde no hay reglas. De pasada el ejecutivo metió al país en su guerra y ahora lo entrega desparpajadamente a Estados Unidos. A veces no se percibe la diferencia alguna entre los hampones y sus compinches policiamilitares. Constituyen la base callejera las legiones de matones comunes, el ejército de lacerante desempleo y el setenteteno de millones en la ignominiosa pobreza. Más allá del grupo de aprovisionamiento está el grupo de seguridad o el monopolio del poder compartido entre canallescos políticos, empresarios corruptos, financistas fulleros y rufianes de gran monta o “respetables ciudadanos”.
De otro lado, México se encuentra en un estado tan caótico y deprimido, con una economía prácticamente estancada, rebasando los 10 millones de parados y más de 20 de infraempleados, que resulta muy difícil sobrevivir manteniendo la honradez. La pobreza desesperada del superjodido o meximierda mexicano, es una penuria tan exasperante que hace perder el norte de la moral y la vergüenza. Es un hecho que la criminalidad general se ha apoderado de la sociedad en la perspectiva de lograr sobrevivir materialmente. ¡Ahora los pobres cuando menos tienen una tumba donde llorar!
En México el crimen organizado es un conjunto de hampones sin igual. Sus clanes y familias proliferan por todas las esferas de la vida del país y las invaden: usurpan poder político, se adueñan de empresas, recaudan peajes y gabelas, despojan a la nación de recursos naturales, practican la extorsión, el robo, la falsificación, el asalto a mano armada, el asesinato a sueldo, el secuestro, la estafa, la venta y trasiego de drogas, el tráfico de armas, la prostitución, la esclavitud y comercio de seres humanos, el juego, la usura, el desfalco, el blanqueo de dinero y el mercado negro, entre otros, con un tremendo alcance y una creciente profundidad.
El capitalismo tiene un lado mafioso. El capitalismo es no solo acumulación de riqueza sino concentración de la misma en muy pocas manos; y todo el sistema institucional y legal tiende a favorecer ese fenómeno. También las prácticas solapadas constituyen parte del andamiaje capitalista, por ejemplo, el furtivo, pero no menos consabido, “diezmo” por compras y construcciones, que paga por igual a funcionarios y administradores privados.
Desde la perspectiva moral, la ilegalidad es muy relativa en el capitalismo. El fraude está incrustado en sus cimientos. Aunque se disimula, el sistema permite la apropiación (que no robo) de una parte del trabajo.
Por otra parte, en el capitalismo monopolista el capital financiero ejerce su hegemonía. En la economía el negocio financiero en general y el negocio mafioso operan en la práctica como un sistema de saqueo de la economía productiva. Esta circunstancia es un producto de la perversión del capitalismo que, en algunos casos, se expresa como un problema de gobernabilidad o de moralidad, es fruto de la propia lógica del capitalismo monopolista. Así la actividad financiera tiene una tendencia casi “natural” a la ilegalidad.
El país tiene un cáncer maligno que invade la economía, el sistema bancario y el cuerpo político. México es un capitalismo mafioso. La fuerza económicopolíticocriminal llamada delincuencia organizada controla en la práctica la vida de México.
El futuro se ve oscuro. ¿Cómo se podrá detener el tobogán de la violencia? ¿Quién o quienes intervendrán para la normalización? ¿Cuándo se estabilizará el país?
La Secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton dijo. con el pretexto de que “compartimos un futuro pacífico y próspero”, que “vamos a estar 10 años” en México. Será que los gringos apuntaron cifradamente que se continuará con otro mandamás albiazul para liberar la economía. Sería un gravísimo desliz de jactancia instruida en lo oscurito. Involuntariamente ya una parte de la sociedad mexicana sospecha de que el actual llegó con la venia de un bando. Además preguntémonos: ¿El ejecutivo albiañil empleará todos los medios legales e ilegales para obtener sus objetivos? ¿Se podrá depurar el capitalismo mafioso? ¿Se superará el capitalismo tramposo?
Lamentablemente todo apunta hacia una nueva estrategia de terror y, esta vez, seguramente con el respaldo a ambos bandos de las potencias internacionales ocultas.
La cultura del narco es culmen del capitalismo neoliberal, salvaje, mafioso y pendenciero. El secuestro de la economía por el crimen organizado es fruto nato del régimen económico. Por eso el proceso de liberación de la economía pasa más por el método de remisión que por las armas.
Para reconstruir la nación Mex todo mexicano tiene que superar sus propias expectativas. Por eso iré al Sol a pedir favores para mi patria…

Se puede considerar la delincuencia organizada como una agrupación permanente de sujetos, para cometer acciones contrarias a la ley. Así la mafia es cualquier organización que emplea métodos ilícitos para el logro de sus objetivos y no deja participar a otros en una actividad.
En el régimen económico actual, la delincuencia organizada son las organizaciones o sociedades que imitan a las del capitalismo para acceder a él o, si es posible, formar parte de él. Amén de que, más allá de la criminalidad patológica, las corporaciones delincuenciales son parte de la descomposición social del capitalismo.
La Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, tipifica y persigue como delincuencia organizada al “grupo estructurado de tres o más personas que exista durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves… con miras a obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico u otro beneficio de orden material.” (Los subrayados son nuestros).
En México el Artículo 2º de la Ley Federal contra la Delincuencia organizada establece: “Cuando tres o más personas se organicen de hecho para realizar, en forma permanente o reiterada, conductas que por sí o unidas a otras, tienen como fin o resultado cometer alguno o algunos de los delitos siguientes, serán sancionadas por ese solo hecho, como miembros de la delincuencia organizada.”
Producto nato del capitalismo es la mafia monopólica y la mafia de las finanzas, la delincuencia organizada del mercado y del gran capital nacional e internacional.
La historia de México registra un sin número de formas de fechorías organizadas y actos de latrocinio, que atentan contra el patrimonio nacional y la riqueza y el trabajo de los mexicanos.
Cuando se instauró la privatización y el país se puso en venta, se dio la colusión de grupos empresariales y funcionarios estatales, para apropiarse de las empresas del Estado mexicano. La mafia empresarial mexicana dio un gigantesco paso estratégico, porque pasó de alimentarse de la economía a adueñarse de ella. La mejor parte de la economía y algunos enclaves históricos del capitalismo, fueron vendidos o regalados a una singular red mafiosa que controla la vida económica del país.
Hoy en día existe un monopolio del poder compartido entre políticos bribones y empresarios hampones. Muchos monopolios abusan de su posición, esclavizando la mano de obra mexicana y espoleando sus ingresos por medio de maniobras de franco robo legalizado, como es el caso del cobro de tiempo no consumido en el servicio de la telefonía celular; o el de las altísimas indebidas comisiones y anatocistas intereses bancarios; o el del transainvento del prepago por servicios que no se han dado. Los monopolios, nacionales y extranjeros, someten la vida de los mexicanos a sus retorcidos designios, sean estos legales o ilícitos.
El narco es una organización tan imponente que está en todas partes y… en ninguna. En verdad la mafia mexicana es un monstruo híbrido difícil de describir. Los territorios del país están sometidos y vigilados. Además de que el combate contra al narco se ha convertido preocupantemente en una verdadera guerra, es decir, acciones bélicas en un conflictivo escenario nacional donde no hay reglas. De pasada el ejecutivo metió al país en su guerra y ahora lo entrega desparpajadamente a Estados Unidos. A veces no se percibe la diferencia alguna entre los hampones y sus compinches policiamilitares. Constituyen la base callejera las legiones de matones comunes, el ejército de lacerante desempleo y el setenteteno de millones en la ignominiosa pobreza. Más allá del grupo de aprovisionamiento está el grupo de seguridad o el monopolio del poder compartido entre canallescos políticos, empresarios corruptos, financistas fulleros y rufianes de gran monta o “respetables ciudadanos”.
De otro lado, México se encuentra en un estado tan caótico y deprimido, con una economía prácticamente estancada y con más de 10 millones de parados más de 20 de infraempleados, que resulta muy difícil sobrevivir manteniendo la honradez. La pobreza desesperada del superjodido o meximierda mexicano, es una penuria tan exasperante que hace perder el norte de la moral y la vergüenza. Es un hecho que la criminalidad general se ha apoderado de la sociedad en la perspectiva de lograr sobrevivir materialmente. Ahora los pobres cuando menos tienen una tumba donde llorar.
En México el crimen organizado es un conjunto de hampones sin igual. Sus clanes y familias proliferan por todas las esferas de la vida del país y las invaden: usurpan poder político, se adueñan de empresas, recaudan peajes y gabelas, despojan a la nación de recursos naturales, practican la extorsión, el robo, la falsificación, el asalto a mano armada, el asesinato a sueldo, el secuestro, la estafa, la venta y trasiego de drogas, el tráfico de armas, la prostitución, la esclavitud y comercio de seres humanos, el juego, la usura, el desfalco, el blanqueo de dinero y el mercado negro, entre otros, con un tremendo alcance y una creciente profundidad.
El capitalismo tiene un lado mafioso. El capitalismo es no solo acumulación de riqueza sino concentración de la misma en muy pocas manos; y todo el sistema institucional y legal tiende a favorecer ese fenómeno. También las prácticas solapadas constituyen parte del andamiaje capitalista, por ejemplo, el furtivo, pero no menos consabido, “diezmo” por compras y construcciones.
Desde la perspectiva moral, la ilegalidad es muy relativa en el capitalismo. El fraude está incrustado en sus cimientos. Aunque se disimula, el sistema permite la apropiación (que no robo) de una parte del trabajo.
Por otra parte, en el capitalismo monopolista el capital financiero ejerce su hegemonía. En la economía el negocio financiero en general y el negocio mafioso operan en la práctica como un sistema de saqueo de la economía productiva. Esta circunstancia es un producto de la perversión del capitalismo que, en algunos casos, se expresa como un problema de gobernabilidad o de moralidad, es fruto de la propia lógica del capitalismo monopolista. Así la actividad financiera tiene una tendencia casi “natural” a la ilegalidad.
El país tiene un cáncer maligno que invade la economía, el sistema bancario y el cuerpo político. México es un capitalismo mafioso. La fuerza económicopolíticocriminal llamada delincuencia organizada controla en la práctica la vida de México.
El futuro se ve oscuro. ¿Cómo se podrá detener el tobogán de la violencia? ¿Quién o quienes intervendrán para la normalización? ¿Cuándo se estabilizará el país?
La Secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, dijo con el pretexto de que “compartimos un futuro pacífico y próspero”, que “vamos a estar 10 años” en México. Será que los gringos apuntaron cifradamente que se continuará con otro mandamás albiazul para liberar la economía. Sería un gravísimo desliz de jactancia instruida en lo oscurito. Involuntariamente ya una parte de la sociedad mexicana sospecha de que el actual llegó con la venia de un bando. Además preguntémonos: ¿El ejecutivo albiañil empleará todos los medios legales e ilegales para obtener sus objetivos? ¿Se podrá depurar el capitalismo mafioso? ¿Se superará el capitalismo tramposo?
Lamentablemente todo apunta hacia una nueva estrategia de terror y, esta vez, seguramente con el respaldo a ambos bandos de las potencias internacionales ocultas.
La cultura del narco es culmen del capitalismo neoliberal, salvaje, mafioso y pendenciero. El secuestro de la economía por el crimen organizado es fruto nato del régimen económico. Por eso el proceso de liberación de la economía pasa más por el método de remisión que por las armas.
Para reconstruir la nación Mex todo mexicano tiene que superar sus propias expectativas. Por eso iré al Sol a pedir favores para mi patria…

No hay comentarios:

Publicar un comentario