La industrialización no se ha producido al mismo ritmo en los diversos países, se inició con la revolución industrial en Inglaterra en el último tercio del siglo XVIII y primer cuarto del siglo XIX y, después, se dio en otros varios países. Ya en el siglo XIX, Inglaterra, Alemania, Francia y los Estados Unidos tenían una fuerte industria pesada y se convirtieron en potencias industriales. En los tiempos que siguieron, las potencias imperiales obstaculizaron la industrialización de las colonias y de los países dependientes. Las naciones desarrolladas no dejaron que se creara en los países atrasados la industria pesada, especialmente la de construcción de maquinaria. El resultado ha sido que en la actualidad existen muchos países sin una producción maquinizada desarrollada y con un retraso de 50 a 100 años en comparación con los estados industrialmente avanzados.
La industrialización es un proceso espontáneo de desarrollo industrial de los países capitalistas, caracterizado por la aplicación de métodos o procesos industriales en la economía o el desarrollo del sector industrial dentro de la actividad económica de una zona o país.
En el caso de México, dada sus condiciones de economía atrasada, se impone que la industrialización sea un proceso que conduzca al predominio de la industria pesada en el conjunto de la economía mexicana.
La economía contemporánea tiende a concentrar y centralizar los capitales en unas cuantas manos de capitalistas. En México se ha dado un proceso de monopolización de la economía. El gran beneficiario de este esquema son los grandes conglomerados empresariales que operan en esquemas monopólicos.
En ese sentido, se insta el análisis de la economía mexicana y la política económica, revisar las teorías económicas tradicionales y heterodoxas, para identificar las restricciones limitativas del crecimiento económico. Habría que explorar los mecanismos de progreso como vía para mejorar el bienestar económico y participar en la formulación de propuestas para superar los obstáculos al desarrollo económico.
Pero: ¿Qué quieren los mexicanos? En el número de enero, de este año, la revista Nexos publicó el resultado de algunas encuestas relacionadas con los deseos de los mexicanos, donde se señala que “poco a poco se generaliza la convicción de que México debe cambiar… de modo profundo (y sobre todo lo demás) en (la) economía)”, que garantice el empleo y la riqueza.
Una opción para atender ese reclamo, puede ser la neoindustrialización. Sin embargo, la industrialización de México para convertirlo en una potencia económica, solo puede llevarse a cabo en breve plazo a base de un método de desarrollo.
Bajo esta perspectiva, la neoindustrialización del país se debe abordar y empezar por el desarrollo de la industria pesada. Esto permitirá ganar mucho tiempo y resolver el problema de la reconstrucción de toda la economía nacional en plazo breve, sobre la base de una elevada técnica.
Aunque la industrialización capitalista sigue un curso espontáneo y es el resultado de la avidez de ganancias capitalistas, la industrialización mexicana se debe proponer construir una economía más solida y dar satisfacción a la creciente demanda de los mexicanos.
La industria heredada, con las desproporciones en sus diferentes ramas y la falta de explotación racional de los recursos naturales del país, tiene que reorientarse a la construcción de una moderna y poderosa economía.
Si bien la economía mexicana es una economía desigual con resabios coloniales hispanos, la influencia estadounidense y la marca Mex, deben forjarse propósitos científicamente elaborados de desarrollo de la economía nacional, que permitan emplear del modo más efectivo los medios materiales y recursos naturales, dando claridad de perspectivas. Con ello se podría asegurar el desarrollo preferente de la industria pesada a un ritmo rápido.
También, en beneficio de la neoindustrialización se deben utilizar el sistema de las finanzas, del crédito y del comercio exterior.
Aunque la sociedad está atrapada en el fuego cruzado entre los narcos y los poli-militares, manteniéndola el miedo postrada, debiendo incluso modificar su cotidianidad, nos debemos encaminar a la restauración y al desarrollo de la economía nacional sobre una nueva base técnica.
En síntesis, se requiere un gran incremento de la producción global de la industria en su conjunto y pertrechar a la agricultura con técnica avanzada de última y de futura generación.
La nueva industrialización debe asegurar una sólida base material para el auge ininterrumpido de la producción, fundada en una técnica superior. Hay que crear las bases para el auge incesante de la producción de artículos de consumo y para la elevación sistemática del nivel material y cultural de vida de los mexicanos.
La moderna industrialización debe ampliar constantemente el mercado interior, creando con ello, dentro del país, una sólida y gran base para el desarrollo de la industria. A la par la progresiva industrialización, al dotar de una técnica avanzada a todas las ramas de la industria y de la agricultura, asegura las condiciones necesarias para incrementar rápidamente, en lo sucesivo, el consumo popular.
La industrialización representa la creación de numerosas empresas industriales, pertrechadas en la técnica más moderna y avanzada. Pero también plantea la complicada tarea de asegurar a la industria cuadros de obreros calificados y de especialistas capaces de asimilarse esta técnica y de aprovecharla en su totalidad.
Las fuentes fundamentales que aseguran los cuadros de la industria, son el crecimiento natural de la población urbana y las reservas de mano de obra que van formándose en el campo al dotar a la agricultura de la nueva técnica y al incrementarse la productividad del trabajo.
La novaindustrialización exige la organización de la capacidad productiva y la elevación del grado de calificación de los obreros. Hay que capacitar a los obreros calificados por medio de escuelas de fábrica y de diferentes cursos organizados para el aprendizaje técnico-productivo. En este terreno son importantes el sistema de centros superiores de enseñanza, como las universidades y los politécnicos, y las escuelas técnicas para la industria y otras ramas de la economía nacional.
México es un país relativamente atrasado, por eso hoy en día el país tiene la necesidad de invertir enormes recursos en el desarrollo de la industria pesada, en la metalúrgica, la petrolera, la química y la extractiva, entre otras; pero sobre todo en la fabricación de la maquinaria necesaria, de bienes de capital, para la transformación del país en una potencia económica de primer nivel. Por lo demás, la creación de una base neoindustrial avanzadísima tiene que llevarse a cabo a un ritmo rápido y eficaz.
A ustedes ajenos que se encuentran en el Anáhuac, esclavizando mexicanos, tomando y violando su soberanía, regresen a su país, porque si no lo hacen en cualquier lugar de México en que se alcancen serán expulsados quieran o no quieran, y si no quieren obedecer los haremos apagar… sepan que el águila azteca ha sido enviada para arrojarlos de México…
martes, 20 de abril de 2010
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