Las primeras formas de dinero se remontan a épocas muy antiguas: a más de 10 mil años cuando todavía el hombre era recolector y cazador. Sin embargo, desde el momento en que el hombre comenzó a producir los medios indispensables para la satisfacción de sus necesidades básicas como comer, beber, procrearse, vestir, etc., empezó el trueque o intercambio de cualquier tipo de bienes basado en la división del trabajo. Así el dinero ha recorrido un largo camino, pasando por la forma mercancía-mercancía, el dinero-mercancía, mercancía dinero, el dinero signo y dinero-plástico, hasta llegar al dinero electrónico.
Durante la época olmeca-azteca en el Anáhuac se utilizaba el cacao como moneda de intercambio entre los pueblos del norte del Continente del Poniente. Inicialmente los invasores españoles impusieron fraudulentamente en México el oro de tepuzque, que no era otra cosa más que una moneda de cobre con una pequeñísima cantidad de oro. Desde 1535 el real rifó como la moneda principal en el país ocupado hasta 1785 en que se creó el peso. Hoy el peso mexicano actúa como dinero en México y aunque el país se desmorona aparentemente su moneda “está más fuerte que nunca” —según prepotente expresión del delamadridista responsable hacendario del país. ¿Qué factores explican esta fantástica situación del “vitalidad” del peso mexicano?
En términos ordinarios y prácticos el dinero es todo medio de intercambio común que es generalmente aceptado por una sociedad para ser usado en el pago de bienes o mercancías, servicios o actividades, y de cualquier tipo de obligaciones o deudas. Los Estados nacionales emiten signos monetarios de dinero, conocidos ordinariamente como “monedas”, de curso forzoso u obligatorio, con el nombre de dólar, peso, euro, quetzal, libra, bolívar, yen, Kwanza, dinar, yuan, etc. Así el dinero es un lubricante que facilita el intercambio.
Actualmente el dinero es un signo de valor en forma de billetes o monedas, plástico o cifra electrónica codificada. En sí mismo no es más que un símbolo o expresión figurada sin valor intrínseco alguno: elaborado papel, plástico ordinario, vil metal corriente o mera expresión digitalizada. Sin embargo, se presenta materialmente como billetes o monedas corrientes (en peso o dólar), tarjetas de plástico, dinero electrónico, que tiene valor legal y que representa fortuna, riqueza o conjunto de bienes.
¿Qué es lo que hace al dinero tan poderoso?
En que en el dinero se encarna la riqueza social. El dinero es una medida del trabajo social genérico (abstracto) invertido en la producción de todas las demás mercancías, en él se expresa la magnitud de las mercancías, el trabajo cristalizado en ellas. El dinero expresa el valor de las mercancías, lo que valen las mercancías y es su equivalente general. ¿Por qué? Dejando de lado el proceso histórico, porque actúa como capital, se invierte como capital productivo, por sí mismo no podría engendrar valor o riqueza.
Esencialmente el dinero se manifiesta en sus funciones: 1) Medida de valor; 2) Medio de circulación; 3) Medio de atesoramiento; 4) Medio de pago (crédito), y, 5) Dinero mundial. Las funciones del dinero lo vuelven superlativo.
La propiedad de dinero o mercancías deriva en poder; poseer dinero o mercancías es tener poder. El individuo posee poder social bajo la forma de objeto-dinero. Por eso el dinero es una mercancía fetiche o ídolo que se adora como un dios.
El peso mexicano es la moneda oficial de México. Así lo establece la Ley Monetaria (2009) en su Artículo 1º que a la letra dice: “La unidad del sistema monetario de los Estados Unidos Mexicanos es el peso…” Sin embargo, la riqueza se expresa principalmente en pesos o en dólares. ¿Cómo es esto?
Aunque la misma ley establece en su Artículo 14 como se forma la reserva monetaria y en su Artículo 15 como ésta “se destinará exclusivamente a sostener el valor de la moneda nacional, y a regular su circulación y los cambios sobre el exterior”, en los hechos a través del Sistema Monetario Internacional (SMI) o conjunto de instituciones y normas y acuerdos que regulan la actividad comercial y financiera de carácter internacional entre los países, las naciones hegemónicas imponen ciertas normas monetarias a los países atrasados. Por eso el Artículo 19 de la Ley del Banco de México (Banxico) establece que el principal rubro que integra las reservas del Banco de México debe ser la reserva internacional bruta en dólares. ¿Por qué? Porque el dólar actúa como dinero mundial. Bajo esta perspectiva, el peso mexicano está bajo la influencia del dólar, fortalecida por el hecho de que México perdió su banca nacional.
¿Qué significa esta situación?
Actualmente los billetes y moneda en circulación en el país ascienden a 590,029´643,000 pesos. Si consideramos el tipo de cambio de 12.50 pesos por dólar, el total es de 47,202´371,440. De otro lado, las reservas internacionales llegan a más de 110 mil millones de dólares. Reflexionando: Para garantizar el circulante tangible del país son necesarias el 43 % de las reservas internacionales del país, redondeando números. Ese nivel es un nivel crítico que tiene una cota de peligro de más 10 % y otro adicional de 10 % de advertencia, o en términos absolutos de 58 mil y casi 80 mil millones de dólares, respectivamente. Si las reservas bajan a 80 mil millones de dólares hay que estar atentos, pero si desciende abajo de los 58 mil hay que comenzar a preocuparse seriamente, más si consideramos la fragilidad del crecimiento y del sistema bancario.
Ahora bien para garantizar la estabilidad interna del peso, la paridad peso dólar se tiene que mantener más o menos estable. Una circunstancia a favor del peso es la paulatina devaluación del dólar frente al euro. Veamos: la paridad del peso ($) en relación al dólar ($) es de 12.50 y al euro (€) de 16.50, mientras que la del dólar($)-euro(€) es de 1.30 dólares por euro. El dividir los 16.50 entre los 12.50 pesos nos da la paridad dólar-euro de 1.30. Supongamos considerando la tendencia inmediata que el dólar se devalúa en relación al euro a 1.5 dólares por euro , con lo que se restringe el acceso al mercado europeo en vista de que para comerciar exteriormente la divisa o dinero mundial de México es el dólar y ahora tendríamos que pagar 18.75 pesos por euro. Si relacionamos la nueva paridad pesos-euros con la relación dólar-euro, ¡el tipo de cambio peso-dólar permanecerá inalterable! Está extraordinaria circunstancia ha mantenido “estable” al peso. Sin embargo, es una subvención forzada, ficticia y sumamente peligrosa.
Normalmente se acostumbra a medir la relación entre dos monedas, en este caso el peso-dólar, por medio de los índices de precios, porque se argumenta que lo que se calcula es el poder adquisitivo. Empero lo que realmente está debajo del tipo de cambio son los niveles de productividad a las potencias productivas de las economías. Por eso puede haber transferencias reales de valor a favor o en contra de unas u otras. Bajo esta perspectiva, a pesar de que la economía estadounidense no está en sus mejores momentos, las diferencias productivas con la economía mexicana son abismales. El índice de inflación anual en el país es de 4.3 por ciento mientras que es Estados Unidos es de 1.7 en promedio anual ; es decir, una diferencia desfavorable a México de -2.6 puntos inflacionarios. Bajo esta misma línea ilustrativa, el PIB per cápita (Producto Interno Bruto por habitante) de Estados unidos rebasa los 46 mil dólares anuales mientras que el de México apenas alcanza los 14 mil por año. La atonía de la economía estadounidense , la inconsistencia del crecimiento de la economía mexicana y el aumento de la deuda mexicana , ponen quebrantable al peso. La boyante paridad del peso en relación al dólar está agarrada de alfileres.
El peso mexicano y la economía mexicana están subordinados al dólar y a la economía estadounidense. La relación monetaria y económica es de subordinación de México a Estados Unidos, cuya expresión más acabada es la inadmisible pero obligada hegemonía de la dictadura del capital financiero.
Recientemente en México se estableció una prohibición de transacciones con dólares para “evitar” el lavado de dinero. La Resolución que modifica el artículo 115 de la Ley de Instituciones de Crédito en que los cuentahabientes sólo podrán realizar transacciones en efectivo hasta por cuatro mil dólares al mes; para los no cuentahabientes residentes nacionales el límite es de 300 dólares diarios y mil 500 acumulados al mes. Sólo en una mente cuadrada o por intereses en contra de la nación, puede concebir que se restrinja la circulación del dólar en un país como México, exportador y abierto al exterior, donde esta divisa es el dinero mundial y casi sustituye al peso como moneda “nacional”.
¿Cuál es el futuro del mexpeso?
Hoy el peso mexicano está en una encrucijada: 1) continúa por la peligrosa senda que le señala la economía estadounidense, o 2) se toman medidas económicas y monetarias que verdaderamente lo blinden.
El análisis de las actuales tendencias a nivel estructural muestra que el capitalismo monopolista está entrando en una fase de confrontación entre los sectores avanzados y los atrasados del capital. La primera línea de poderosa vanguardia capitalista reivindica el mínimo de interferencia del estado en la competencia y el máximo de intervención estatal en favorecer la restructuración sobre bases multinacionales. La segunda tendencia relativamente atrasada, reivindica la propia protección de la competencia para favorecer la restructuración productiva sobre bases nacionales.
El examen de las actuales propensiones en el horizonte coyuntural evidencia que el capitalismo monopolista transnacional no se va a quedar cruzado de brazos para garantizar sus beneficios. En el caso del imperialismo monetario de Estados Unidos, partiendo del antecedente de la eliminación de la libre convertibilidad del dólar en oro en 1971, es probable que ese país tome medidas para proteger su moneda y, en caso de emergencia (p. e. por la guerra de las divisas), cambiar su denominación si es necesario (ya se ha hablado del “amero”, el “águila americana” o del “nuevo dólar”).
Bajo esta perspectiva, sería razonable tomar algunas medidas precautorias para proteger al peso mexicano: 1) conservar en dólares estadounidenses el 50 % del stock del respaldo de la circulación monetaria interna, 2) convertir en oro 1/3 del tesoro para el soporte del tráfico monetario doméstico, 3) cambiar a euros 1/6 de las reservas para el sostén del movimiento cambiario interno, y 4) mantener el resto de las reservas internacionales en dólares para el comercio exterior.
Las monedas son una imagen de la economía y de la idiosincrasia y trayectoria histórica de la nación que las emite. Pero el capitalismo mundial es un escenario cambiante: de los países que lo conforman a nivel planetario, algunos ya no existen, mientras que han nacido otros nuevos. ¡Las monedas nacionales son un testimonio de estos hechos! La historia enseña que la corrupción de la moneda es uno de los métodos más efectivos para destruir un país. También la historia muestra que los países que cruzan la frontera imperial y se arriesgan normalmente triunfan…
domingo, 12 de diciembre de 2010
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